martes, 4 de junio de 2013

La nostalgia comienza

Camino por los pasillos, por el pasto, entro y salgo de los salones y empiezo a recordar, recordar todos los momentos que he pasado en esta escuela. Risas, caídas, lágrimas, trabajos, proyectos, tareas, revisión de uniforme, de cuadernos, exámenes, exposiciones, bailes, juegos, etc. 
Once años, once años de mi vida aquí.
Desde ese primer día que llegue a preprimaria, lo recuerdo bien. Era un día con mucho sol, mi papá me vino a dejar junto con mi hermano en su Sentra rojo. Baje del carro y me dijo - Hija, buscas el salón que tenga dos letras "P" de color rojo-. Y ahí me ven, paseando por todo el colegio; que en ese entonces era enorme, con tres canchas, mucho pasto, unos juegos enormes, y la dirección nada que ver con la que tenemos ahorita; buscando las dos P de color rojo.
Ahí conocí a compañeros que hasta el momento están en mi grupo, Carlos Diego y Madeline. 
Conocí a maestras que siempre llevare en la memoria, que hasta hoy veo, que me han enseñado más que una tema, una o varias lecciones de vida; Miss Alicia, Miss Adriana, Miss Soco, Miss Jessica y Miss Ale.
Pase me infancia feliz de la vida, jugando, riendo y conviviendo con todos mis compañeros, no pude haber llegado a un mejor lugar para empezar mi educación básica.
Pasaron los años, cambie, tanto física como emocionalmente. Llegaron nuevos compañeros que han marcado mi vida, la lista es muy larga como para nombrarlos a todos. Pero quiero agradecerles por todo, absolutamente todo lo que han echo por mi. Ustedes saben quienes son.
El tiempo siguió corriendo, paso la primaria, mi salida de sexto. Que para mi no fue tan fea porque sabía que seguiría viendo a mis compañeros en la secundaria.
Entre a secundaria y tuve el placer de tomar y seguir tomando clases con unos profesores increíbles, que me han marcado, en verdad. Son tres, Miss Vero, Profesor Carlos y Miss Santa, que aunque muchos tuvieron problemas con ella, yo encontré en ella una guía, una maestra que me enseñó más que cívica y ética.
Ahora tres años han pasado y la nostalgia comienza.
Nunca imagine que este momento llegaría, el momento de despedirme de mi colegio. Empezar en una nueva escuela, con personas totalmente diferentes. Separarme de todas las personas que conozco. Eso, empieza a doler.
No quiero que llegue ese 5 de julio en el que todos debamos decir adiós. O quizás, un hasta luego. 

1 comentario:

  1. Muy buena entrada. Vive estos últimos días de secu al máximo, di lo que piensas, despídete de los lugares, los espacios, las caras los maestros, graba bien los recuerdos y carga con mucho orgullo todo esto que ha sido tu infancia y adolescencia. Seguro que no lo cambiarías por nada

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